La singular plaza de los siete nombres

Avilés › Asturias

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Ruta GPS

Teléfonos: Oficina de turismo

985 544 325

 

Datos básicos

Clasificación: Patrimonio cultural

Clase: Patrimonio civil

Tipo: Conjuntos etnográficos

Comunidad autónoma: Principado de Asturias

Provincia: Asturias

Municipio: Avilés

Parroquia: Avilés

Entidad: Avilés

Comarca: Comarca de Avilés

Zona: Centro de Asturias

Situación: Costa de Asturias

Dirección: Aviles

Código postal: 33402

Cómo llegar: La singular plaza de los siete nombres

Dirección digital: 8CMPH35G+82

E-mail: Oficina de turismo

E-mail: Ayuntamiento de Avilés

Sobre Avilés: Cosmopolita, marinera, medieval, dinámica y metropolitana, así es la ciudad de Avilés y su entorno.

Tipo de turismo: accesible, arquitectónico, carreras de montaña, cementerios, cicloturismo, compras, costero, cultural, espacios protegidos, eventos, gastronómico, industrial, lgtb, marítimo o de cruceros, monumental, negocios, ornitológico, religioso, reuniones y congresos, rural, seminarios y convenciones, sol y playa, urbano o de ciudad y viajes de incentivo.

 

La singular plaza de los siete nombres

Nota: No disponemos de foto de La singular plaza de los siete nombres, mostramos un detalle del mapa de la zona. Si observa algún error en el contenido, agradecemos use el formulario que hay a pie de página.

Descripción:

  • Autor: Alberto del Río Legazpi*, escritor y periodista asturiano.

La Villa avilesina es territorio de plazas, con solera histórica: El Carbayo, El Parche, Carlos Lobo o El Carbayedo son algunos ejemplos. Pero cuando dices «la plaza», a secas, tu interlocutor da por supuesto que te estás refiriendo a la de Hermanos Orbón.

Sin embargo, es un lugar con hasta siete nombres en el imaginario popular, desde este «La Plaza» hasta los que remiten a conceptos mercantiles, como plaza «del Mercado» o «de Abastos». O geográficos: «Las Aceñas». Aparte, claro, de los legales: «Plaza Nueva», que es el primer nombre adjudicado por el Ayuntamiento, desde su construcción hasta el 28 de octubre de 1938, cuando lo cambió por el del escritor y periodista «Julián Orbón», que luego sustituyó por el de «Hermanos Orbón» (músico uno y literato el otro) el 12 de agosto de 1965.

Algunos creen que tal surtido de nombres es consecuencia de la inspiración perenne que ocasiona el recinto. Otros que es la demostración de la imposibilidad para bautizar un espacio arquitectónico tan singular, creado en el siglo XIX, cuando la ciudad se estiró -urbanísticamente- de forma tan efectiva como brillante.

Se disecaron marismas insalubres que dividian Avilés hasta decir basta. Y así, sustituyendo líquido por sólido, nacieron esta plaza y los parques del Muelle y del Retiro. Y detrás, claro, el desarrollo urbano de gran parte de la ciudad.

Quedémonos con la copla de que hasta hace unos ciento cuarenta años, el mar llegaba hasta Las Meanas, que fue el nombre que, posteriormente, heredó el citado parque del Retiro. Tela marinera.

La fuerza con que entraba, en el que hoy es centro de Avilés, se puede ilustrar con el hecho de que el nombre del lugar fue Las Aceñas, porque en este espacio estuvieron funcionando, desde el siglo XVIII, las aceñas, o sea, molinos que utilizan las mareas como fuerza motriz.

Fuimos adelantados en energía alternativa en plena Edad Media. Y, aquí, sin sacar pecho.

La plaza es un espacio arquitectónico compuesto, en origen, por 28 solares dispuestos en rectángulo. Las viviendas vierten unos más que vistosos balcones y miradores, hacia las tres calles y una plaza. Y hacia el interior: galerías de madera sostenidas por ochenta columnas de hierro que conforman unos soportales de considerable altura. Bajo ellos: bajo y entresuelo de locales comerciales. El recinto tiene cuatro entradas. Una de ellas, la de la calle La Muralla, luce, en la parte superior, una fecha: 1873. El diseño arquitectónico municiipal responde a un tipo constructivo muy de moda entonces: las llamadas plazas Nuevas, basadas en la funcionalidad.

Consta, para que nos conste, que el rectángulo central de la plaza estaba destinado a zona ajardinada. Pero una serie de acuerdos, posteriores, hicieron posible que se construyera en ese espacio un pabellón dedicado al mercado, que centralizara el que, desde el reinado de los Reyes Católicos, se desparramaba por valles y plazas de la Villa.

Y este pabellón central, de abastos -hoy acertadamente remodelado- fue el tercer mercado moderno construido, en el siglo XIX, en Asturias, después del de Trascorrales en Oviedo y aquel de Jovellanos, en Gijón.

En Avilés siempre ha habido polémica entre los partidarios de que el pabellón del mercado tuviese otra ubicación en la ciudad y los partidarios de que siga aqui. Una opinión coincidente con la oficial, que se ciñe a los planes del Avilés del futuro. Aunque no esté de más recordar que el interior de la simétrica plaza fue concebido como zona de ocio, con un centro ajardinado, que adornara el agradable paseo «de invierno» que procuran los soportales, complemento del «paseo de verano» en el parque del Muelle.

Su simetría y el espectacular perímetro de galerías sigue ocasionando el asombro de miles de turistas.

Tengo escrito que el arquitecto José María Pérez González, más conocido como «Peridis», famoso por sus afiladas y afinadas viñetas periodísticas, me inquirió -en un paseo por allí- y con un tono entre sorprendido y admirado «¿Pero cómo coño no conocía yo esto?».

Pues esto es lo que venía ocurriendo con Avilés, desde casi siempre, hasta tres años antes de finalizar el siglo XX, cuando comenzó la promoción turística de la ciudad. Y luego, en el siglo XXI, unos 130 años después de levantada esta plaza de los siete nombres, llegó el Niemeyer.

Y la cosa pinta. Y pita.

Nota

(*) Este texto está publicado también en el diario La Voz de Avilés-El Comercio, con fecha 21 de agosto de 2011, el mismo epígrafe y el subtítulo «Nombres: La Plaza, Plaza Nueva, de Las Aceñas, del Mercado, de Abastos, de Julián Orbón y de Hermanos Orbón», en la página dominical «Los episodios avilesinos», que Alberto del Río dedica a aspectos históricos, artísticos, biográficos y costumbristas.

Turismo en la Comarca de Avilés

Combina costa e interior y ostenta varios ‘récords': la última gran obra de Niemeyer, el casco histórico mejor conservado de Asturias, la primera piscina fluvial, los carnavales más famosos, uno de los quesos azules más sabrosos, y cuna de la única mina submarina de España.

Qué ver en la Comarca de Avilés

  • Casco Histórico de Avilés.
  • Centro Niemeyer.
  • Embalse de Trasona y Centro de Tecnificación Deportiva de Piragüismo y Remo.
  • Piscina fluvial de Sollovio en Illas.
  • Salinas en Castrillón.
  • Mina, pueblo y playa de Arnao en Castrillón.

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